
Programas de fútbol
No es el coleccionismo de programas de partidos de fútbol un arte que esté extendido en España. Desgraciadamente, son pocos los clubes que se prestan a dedicar parte de su tiempo y dinero en fabricar una revista oficial conmemorativa de cada partido , oficial u oficioso, en el que su club tome parte.
Sin embargo, desde hace décadas, este hobby ha sido una de las tradiciones asociadas al fútbol inglés sin importar si el partido en cuestión fuese una final de copa o un partido entre dos equipos amateurs. Al igual que un seguidor se toma una pinta de cerveza o se compra un perrito caliente antes del pitido inicial, comprar el susodicho programa es una religión que miles de seguidores del balompié británico adoran durante toda la temporada.
Hoy hablaremos de cómo empezar una colección y en qué rumbo debemos dirigirla si queremos que tenga cierto orden y adquiera cierto valor.
Lo primero que debemos saber es que un programa es igual que un sello, una moneda o cualquier otro objeto proclive a ser coleccionado, su valor dependerá de factores como su antiguedad o estado de conservación. Así, si disponemos de un programa en buen estado de una de las primeras finales de copa de Europa, su valor en el mercado podría alcanzar 200 o 300 veces el precio original por el que fue adquirido.

Final Copa de Europa 1960
Lo siguiente será centrar el tema de nuestra colección, si seguimos a un equipo en concreto, será fácil adaptarse a todos los programas que queremos coleccionar. Hoy en día, con todos los medios a nuestro alcance, es relativamente fácil encontrar los programas de los partidos que nuestro equipo juega e incluso podemos encontrar una amplia selección de programas concernientes a partidos históricos que nuestro equipo jugó en el pasado.
Otros temas que pueden dar forma a nuestra colección son los partidos de fases finales de grandes campeonatos, partidos importantes entre clubes como finales y semifinales de una determinada competición o encuentros de competiciones europeas, en cuyo caso siempre debemos contar con la dificultad extra de conseguir un programa de un país en el que, como España, la fabricación de estos programas sea una práctica poco habitual. En cualquier caso, el hecho de que intentemos especializarnos en un tema u otro no es lo relevante ni tampoco si hacemos de nuestra colección una modesta o una amplia, lo importante es siempre intentar que sea cualitativamente buena en los aspectos de conservación del material a conseguir.

Final Copa del Mundo 1966
Una vez nuestras miras se han dirigido a una parte concreta del coleccionismo, debemos armarnos de innumerables dosis de paciencia y proveernos de una buena cantidad de dinero, los buenos programas antiguos no abundan y suelen aparecer en catálogos, subastas y exposiciones periódicamente, por lo que deberemos estar siempre atentos en caso de que nuestra colección merezca la pena ser aumentada. Por su parte, los programas actuales no son lo que eran a principios del siglo XX. Aquellos “folletos” de 4 páginas han pasado a ser completísimas guias del partido en cuestión, con un número de páginas que oscila entre las 60 y 100, entrevistas, reportajes fotográficos y diferentes temas relacionados con el partido a disputar. Su precio puede alcanzar los 6-8€ pero incluso pareciéndonos caros, debemos recordar que, bien conservados, son objetos que jamás llegarán a depreciarse, haciendo que nuestra colección adquiera con el tiempo un valor mayor del que tuvimos que abonar por ella.

Final Champions League 2008-09




Muy interesante, no sabia yo de la existencia de ello!